La Conciencia Condicionada: El Vastísimo Campo Mental
| En ,La conciencia pura es nuestro ser interno, un estado de presencia que trasciende todo movimiento de la mente. Es la esencia de lo que somos, más allá de las fluctuaciones, las palabras y los conceptos. En contraste, la conciencia condicionada está formada por una compleja red de pensamientos, creencias y patrones que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida. Estos pensamientos incluyen tanto lo que sabemos y recordamos conscientemente, como lo que se esconde en lo profundo de nuestro subconsciente y las influencias de nuestra mente superconsciente.
La conciencia pura es el espacio de atención plena y libre de juicios. No está condicionada por el pasado, ni impulsada por el futuro; simplemente es. Es un estado de atención sin pensamientos, donde no existen las etiquetas, las emociones, ni las sensaciones, sin importar lo grandes o sutiles que sean. Este estado de ser es accesible cuando silenciamos las voces internas que constantemente nos distraen y nos sacan de la conexión con nuestro verdadero yo.
La Naturaleza de la Conciencia Condicionada
La conciencia condicionada, por el contrario, está moldeada por nuestras experiencias, traumas, enseñanzas culturales, creencias y expectativas. Es como un vasto campo mental donde los pensamientos crecen y se multiplican, creando historias que dan forma a nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos. Esta conciencia está tan impregnada en nuestra vida diaria que rara vez nos damos cuenta de que no somos esos pensamientos; somos los observadores de esos pensamientos.
Cada vez que nos identificamos con una emoción o un pensamiento negativo, estamos operando desde la conciencia condicionada. Sentimientos de miedo, ira, culpa, o incluso patrones de autosabotaje, son claros ejemplos de cómo la mente condicionada puede tomar el control, llevándonos a reaccionar de manera automática y repetitiva.
Liberándonos de la Condición Mental
Para liberarnos de la conciencia condicionada, es fundamental desarrollar la capacidad de observar sin juzgar. Es como si pudiéramos tomar un paso atrás y vernos desde afuera, notando los pensamientos que surgen, pero sin quedarnos atrapados en ellos. La práctica de la meditación, la atención plena y el trabajo interno constante nos ayudan a desidentificarnos de las voces condicionadas y a conectarnos con nuestra conciencia pura.
Es en esta conexión con la conciencia pura donde encontramos la verdadera libertad. No se trata de dejar de pensar o sentir, sino de dejar de ser esclavos de esos pensamientos y emociones. Se trata de reconocer que debajo de toda la actividad mental, existe un vasto campo de quietud y sabiduría innata que siempre está disponible para nosotros.
Conclusión
La conciencia condicionada y la conciencia pura son dos aspectos de nuestra mente que coexisten, pero que tienen funciones muy distintas. La primera nos guía a través del día a día, condicionada por el pasado y preocupada por el futuro, mientras que la segunda nos conecta con el aquí y ahora, con la esencia de quienes realmente somos. El desafío y la invitación es aprender a vivir más desde la conciencia pura, desde el ser y no desde el hacer, para experimentar una vida más plena, auténtica y libre de las cadenas de los condicionamientos mentales.
